Spotify y Universal Music Group anunciaron acuerdos de licencia para crear una herramienta que permitirá a los usuarios hacer covers y remixes de canciones con inteligencia artificial. Los remixes con IA en Spotify quedarán reservados a los artistas y compositores que decidan participar de forma voluntaria.
De acuerdo con lo reportado por Diario Paraguayo, la herramienta se presentará como un servicio complementario para los usuarios de Spotify Premium, aunque la plataforma no fijó una fecha de lanzamiento. Los titulares que participen recibirán ingresos adicionales a los que ya generan en la plataforma.
Alex Norström, codirector ejecutivo de Spotify, declaró que el proyecto se basa en el consentimiento, el reconocimiento y la compensación de los artistas que participan. Lucian Grainge, presidente de Universal Music Group, definió los remixes con IA en Spotify como una iniciativa centrada en los artistas y arraigada en una IA responsable, y anticipó que potenciará el crecimiento del ecosistema musical en su conjunto.
El anuncio describe los acuerdos como históricos. Las compañías presentaron la herramienta como innovadora y basada en tecnologías de IA generativa. Es la primera vez que un sello mayor y una plataforma de streaming pactan una herramienta de remixes con IA bajo licencia, con el opt-in de cada titular como condición de entrada.
Remixes con IA en Spotify: consentimiento y compensación
El mecanismo de opt-in define la herramienta. Cada titular decide si su catálogo entra al programa, y esa decisión es la condición de participación. El modelo contrasta con el uso no autorizado de música para entrenar sistemas, que ya derivó en fallos judiciales sobre derechos de autor.
El pacto llega después de un año de decisiones judiciales sobre música e inteligencia artificial. Un tribunal alemán falló en septiembre contra la empresa Suno por usar material protegido para entrenar sus modelos, en un caso que este medio cubrió en su momento. El acuerdo entre Spotify y Universal propone una vía contractual con la autorización explícita de cada titular.
El anuncio llegó junto a los resultados trimestrales de Spotify. La plataforma reportó 761 millones de usuarios mensuales activos, de los cuales 293 millones son suscriptores Premium. En el primer trimestre registró un beneficio operativo de 715 millones de euros, un aumento interanual del 40%, e ingresos de 4.500 millones de euros, un 8% más que el período anterior.
Un catálogo que entra solo si el titular firma
El acuerdo convierte la licencia en una decisión individual de cada creador. Universal Music Group aporta su catálogo, y Spotify aporta la distribución y el pago. El resultado es un remix con licencia que genera valor para quienes firman, dentro de una vía de ingresos nueva para artistas y compositores.
El modelo de opt-in deja fuera del programa a los artistas que no quieran participar. Su música sigue disponible en la plataforma, pero no alimenta la herramienta de versiones ni genera derivados con IA. La decisión queda en manos de cada titular y no en una autorización general.
El consentimiento, el reconocimiento y la compensación que menciona Norström describen tres pasos: el titular autoriza, la obra se identifica y el creador cobra. El orden importa, porque la autorización precede a cualquier derivado.
El acuerdo cubre versiones y remixes de canciones de artistas y compositores que se sumen al programa. Los usuarios de Spotify Premium podrán crear estas versiones como un servicio complementario, y los titulares recibirán una compensación adicional por el valor generado con sus obras.
Tras el anuncio, las acciones de Spotify subieron 15% en Wall Street, según la cobertura del medio. La herramienta busca abrir nuevas vías de ingresos para la comunidad musical dentro de un ecosistema que la IA viene transformando, con el consentimiento del titular como puerta de entrada.



