Un informe reservado encargado a una oficina de asuntos públicos y asesorías legislativas detectó señales de IA en proyectos de ley clave que tramitó el Gobierno, incluidas las reformas más sensibles del último año. El estudio pasó por un detector automático más de mil iniciativas ingresadas al Congreso y concluyó que hay texto generado o asistido por IA en documentos de todos los partidos, incluidos los gobiernos de Gabriel Boric y de José Antonio Kast. La conclusión incómoda no es cuánto se usó, sino dónde quedaron esas señales.
El informe, titulado Señal de IA y avance legislativo en Chile, examinó 1.256 proyectos ingresados entre marzo de 2025 y octubre de 2026 con la plataforma Pangram, un detector que clasifica un texto según la probabilidad de que lo haya escrito un modelo. Los resultados fueron publicados por El Mostrador en su boletín El Semanal Exprés. Muestran un alza sostenida y ningún mecanismo formal de transparencia: los documentos analizados no declaran el uso de IA y las fichas oficiales revisadas no tienen un campo para informarlo.
Dónde aparecen las señales de IA en proyectos de ley
El dato más delicado del informe no está en el promedio, sino en las disposiciones puntuales. En la reforma constitucional que crea un nuevo Estado de Excepción de Seguridad Pública, el detector clasificó como generado por IA cerca de la mitad del documento. En el proyecto de Reconstrucción Nacional, la señal es baja en el texto completo pero se concentra en el bloque de requisitos de una exención temporal de IVA a la primera venta de viviendas nuevas. Y en la reforma al mercado de capitales, el informe la registra sobre todo en el anexo que respalda las estimaciones de beneficios con que el Ejecutivo defiende la iniciativa.
El estudio también midió el trabajo parlamentario. Encontró alguna señal de generación o asistencia en más de la mitad de las mociones y en cerca de un tercio de los mensajes del Ejecutivo revisados. El aumento empieza antes del cambio de autoridades de marzo de 2026 y alcanza a todos los partidos: la proporción de mociones con señal creció de forma sostenida durante todo el período. El informe aclara que los datos no permiten establecer qué causó ese incremento.
La revisión completa de los mensajes del Ejecutivo muestra el mismo patrón: la generación detectada se vuelve mucho más frecuente después del cambio de autoridades. Ni el Ministerio de Hacienda ni La Moneda respondieron a las consultas para aclarar si hubo revisión humana ni cómo se prepararon las secciones señaladas.
Un detector probabilístico y un Congreso recién en marcha
La advertencia central del informe es de método. Una señal de IA no prueba que un modelo escribió el texto: Pangram es un detector probabilístico, no una huella verificable, y puede equivocarse tanto en falsos positivos como en falsos negativos. Por eso el problema no es que la IA ayude a redactar, sino que nadie sabe con precisión qué hizo ni qué revisó un humano. La firma de un proyecto identifica a quien lo presenta, pero no cómo se preparó cada una de sus secciones.
El Congreso empezó a moverse en esa dirección, aunque tarde y por su cuenta. En agosto, los comités de la Cámara de Diputados aprobaron un protocolo interno que obliga a diputados, asesores y funcionarios a declarar el uso de IA en sus documentos con sellos de color: verde para un contenido sin IA, amarillo para un uso parcial, rojo para uno predominante y azul cuando no hubo intervención humana. El protocolo fija además el principio de «responsabilidad humana indelegable». El informe, sin embargo, revisa proyectos y mensajes del Ejecutivo y de las dos cámaras hasta comienzos de octubre, y encuentra que en la práctica esa declaración todavía no existe.
El fondo del hallazgo es de gobernanza. La pregunta que deja abierta no es si un modelo tocó una norma, sino quién responde cuando el texto que llegó al expediente no coincide con lo que la ley dice.
Otras fuentes consultadas: El Mostrador, El Semanal Exprés (08/10/2026) · Pangram, plataforma de detección de texto de IA (2026) · Informe «Señal de IA y avance legislativo en Chile» (2026, de circulación reservada) · La Tercera (10/08/2026).




