En buena parte del campo chileno no hay internet estable. Esa ausencia deja el riego automatizado en manos de métodos tradicionales. Permacultura Tech, una empresa con sede en Concepción, desarrolló un sistema de riego inteligente sin internet. La inteligencia artificial corre en el propio equipo, en terreno, y no depende de la nube. La compañía quedó como la única chilena entre las diez ganadoras de LEGADO 2026, el programa de Bayer Foundation impulsado por Endeavor.
De acuerdo con lo publicado por Permacultura Tech, el sistema se llama IAgroTech y su componente en terreno es Bear Box. Ese nodo reúne sensores que miden la humedad del suelo, las condiciones del cultivo y el consumo de agua. Los datos llegan a una plataforma que el agricultor revisa desde el teléfono. Con esa información, el sistema entrega alertas y recomendaciones para decidir cuándo y cuánto regar.
Por qué el riego inteligente sin internet cambia el cálculo
El punto está en dónde ocurre la decisión. Al procesar los datos en el propio equipo, este riego inteligente sin internet funciona donde la señal no llega o se corta. Bear Box usa la red de largo alcance LoRaWAN y resuelve el análisis en el borde, sin enviar todo a un servidor lejano. La propia compañía resume el corte: la conectividad deja de ser el cuello de botella.
El diseño responde a una barrera concreta. En las zonas rurales de Chile la conexión estable sigue siendo escasa. Sin señal, el riego automatizado pierde sentido. La empresa apuntó a ese límite en lugar de esperar mejor infraestructura. Los primeros pilotos, junto a agricultores en Cañete, validaron el monitoreo de suelo y el riego como los puntos críticos del proceso.
De un huerto a la agricultura familiar
El mercado al que apunta IAgroTech es la agricultura familiar, donde el acceso a este tipo de tecnología suele ser más limitado. Permacultura Tech lleva tres años de operación y despliegues en distintas regiones del país. El sistema también sirve para terrenos forestales. En la práctica, el agricultor ve el estado de su cultivo en el teléfono y recibe una recomendación de riego. Antes, esa decisión dependía de la experiencia y del cálculo manual.
El reconocimiento internacional llegó con LEGADO 2026. La convocatoria reunió 625 postulaciones de diez países. Tras 148 entrevistas, 21 sesiones de mentoría y siete jornadas de demostración, diez proyectos entraron al Scale-Up Program. Dos de ellos recibirán 20.000 dólares en el pitch final. Una parte del grupo viajará a Manaos para asistir a Impact Minds, una conferencia de inversionistas de impacto. Para Camila Beltrán, ingeniera civil en automatización y fundadora de la empresa, el premio abre visibilidad y contactos.
El ahorro de agua es el argumento central. El sistema apunta a reducir hasta un 40 % el consumo hídrico, incluso en zonas sin conectividad. El dato pesa en un país que arrastra una megasequía de más de una década. En ese contexto, el agua marca el límite de la producción agrícola y el riego eficiente deja de ser un lujo.
El caso muestra dónde se reparte el trabajo. Los sensores y el modelo vigilan el suelo sin descanso. La persona decide la estrategia del campo y actúa sobre la recomendación. Ese reparto importa en la agricultura familiar, donde el acompañamiento técnico suele llegar tarde o no llega. La recomendación queda al alcance de quien no puede pagar una asesoría permanente.
El sistema muestra que una recomendación de riego puede llegar incluso sin red. Lo hace allí donde la infraestructura todavía no está y donde el agua escasea. Ese es el terreno que la empresa eligió como punto de partida.
Fuentes consultadas: Permacultura Tech (2026); Bayer Foundation y Endeavor, programa LEGADO 2026 (2026); El Ecosistema Startup (29/09/2026); Portal Agro Chile (29/09/2026); Revista Emprende (30/09/2026). (Cifras de ahorro aportadas por la propia empresa.)




