La editora del Mirror y el Express recortará 220 empleos editoriales para adaptarse a una caída drástica del tráfico en línea, en un mercado donde cada vez más lectores se conforman con los resúmenes de IA en vez de entrar a los sitios. La medida la anunció Reach, propietaria también del Daily Star, el Daily Record y decenas de cabeceras regionales.
La compañía justificó el ajuste por un «cambio colosal» en la forma en que las audiencias buscan contenido, según la información publicada por The Guardian este 16 de septiembre. Reach cerrará tres marcas solo digitales —KentLive, AberdeenLive y GalwayBeo— porque no lograron ser el «editor dominante» en sus regiones. En paralelo creará unos 60 puestos editoriales para impulsar ingresos digitales.
Los resúmenes de IA aparecen en el centro de la tormenta: funciones como AI Mode y AI Overviews de Google responden dentro de la página de resultados, lo que reduce la necesidad de hacer clic y golpea directamente a los medios que dependían de ese tráfico.
Los resúmenes de IA y la caída que viene del buscador
La empresa ya había advertido a comienzos de año que el desplome de las visitas se explicaba por un descenso del 46% interanual en el tráfico proveniente de Google. Los ingresos digitales cayeron casi 1%, hasta 128,9 millones de libras, en el año cerrado el 3 de marzo. El precio de la acción de Reach ha caído 90% en cinco años. La compañía suma 50.000 suscriptores digitales de pago y apunta a 75.000 al cierre del ejercicio.
El recorte se suma a los más de 300 despidos editoriales ejecutados el año pasado, cuando la compañía puso 600 puestos en riesgo, y a la última restructuración que ya había reducido sus filas por la misma causa.
Menos volumen, más periodismo original
David Higgerson, director de contenido de Reach, dijo al personal que la prioridad pasa de la cantidad de historias al periodismo original y a las marcas distintivas. Los 60 puestos nuevos apuntarán sobre todo a suscripciones y video de formato largo, y la empresa reemplazará la métrica de páginas vistas por el «tiempo de atención activa».
Higgerson atribuyó además parte de la presión a una «BBC expansionista», que según él replica la producción local de los editores comerciales hasta en 70% de los casos. Reach empleaba en promedio 3.423 personas al cierre de su último ejercicio, con una masa salarial de 208,5 millones de libras; 2.494 eran puestos editoriales y de producción.
El cambio de métrica también es un cambio de incentivo. Medir el tiempo de atención activa en vez de las páginas vistas premia la permanencia sobre el clic, justo lo que los resúmenes de IA dejan de generar.
Las cabeceras regionales son el flanco más expuesto. KentLive, AberdeenLive y GalwayBeo cierran porque no alcanzaron la posición dominante en sus mercados, y la pregunta que deja el anuncio es qué ocurre con la información local cuando el tráfico que la sostenía se resuelve sin salir del buscador. Reach sostiene que invertirá en las áreas donde su audiencia pasa más tiempo; el resto del mapa queda, por ahora, sin respuesta.
El caso ilustra una pregunta que atraviesa a la industria: si el acceso a la información se resuelve en una síntesis automática, qué parte del oficio periodístico sigue teniendo un modelo de negocio propio y qué parte queda absorbida por la capa que resume.



