Ilustración editorial: retícula luminosa con forma del continente americano y pequeños bloques de servidores; un solo racimo, al este de Sudamérica, brilla en ámbar.

Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2026: Brasil reúne el 87,7% de las GPU

El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026 se presentó el martes 20 de octubre. Chile queda primero por cuarto año consecutivo, con 71,4 puntos. Lo elaboran el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) y la CEPAL, que esta vez midieron 20 países con 126 subindicadores. Pero el dato que ordena la cuarta edición no está en el podio. De las 17.330 GPU contadas en los clústeres de la región, Brasil reúne el 87,7% y el 92% de la capacidad de procesamiento.

Las GPU son los procesadores que se compran por miles para entrenar modelos de IA. Medir cuántas hay es medir cuánta IA se puede hacer. Chile, el país con mejor puntaje, concentra el 2,1%. Detrás de Chile quedaron Brasil (68,4) y Uruguay (67,0), los otros dos países del grupo que el informe llama «pioneros».

El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial evalúa tres dimensiones: factores habilitantes; investigación, desarrollo y adopción; gobernanza. Esta edición sumó dos novedades. Entra por primera vez Trinidad y Tobago. Y se agrega una comparación con cinco países de fuera de la región: Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur. El trabajo se hace en el marco de la Alianza Digital Unión Europea–América Latina y el Caribe. Lo financia Global Gateway y lo acompañan la OEA, el BID y la UNESCO.

En qué se apoya el 71,4 de Chile en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial

El puntaje chileno se apoya en tres cifras. En factores habilitantes obtiene 63,5 puntos; en investigación, desarrollo y adopción, 73,7; en investigación sola, 78,6. Tiene la mayor producción científica de la región, con 41,9 publicaciones por millón de habitantes, y el ecosistema de datos mejor evaluado, con 77,6. En gobernanza queda en 80,8, por debajo de Brasil (89,5).

Los desafíos están en la misma ficha. Además del 2,1% de las GPU, la adopción de IA en las empresas chilenas se estima en 13,5%. Es más que el promedio simple regional, de 9,1%, pero sigue siendo adopción temprana. El gasto en investigación y desarrollo equivale al 0,39% del PIB, contra 1,19% de Brasil y 0,31% regional. Y Chile no tiene presupuesto definido para ejecutar su estrategia nacional de IA.

«El ILIA ya no es una necesidad, sino una urgencia, porque las decisiones que tomemos hoy día son fundamentales», dijo el director de CENIA, Álvaro Soto. La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, lo puso en términos de recursos: las conclusiones del índice ayudan al Gobierno «a tomar decisiones claras sobre cómo usar los recursos».

La brecha se mide en GPU por habitante

Por habitante, la distancia se ve mejor. Brasil dispone de 71,4 GPU por millón de habitantes. Ecuador, de 39,8; Chile, de 18; el promedio regional es de 8,5. Frente a los cinco países de comparación, la región queda lejos: ellos tienen cerca de 29 veces más GPU por millón, según el comunicado de CENIA. El propio informe corrige esa cifra. La brecha va de 11 a 51 veces si se miran solo los nueve países con capacidad instalada, y de 24 a 113 si se cuentan los veinte.

La concentración tiene un filo práctico. Once países no registran infraestructura en ninguno de los cuatro ámbitos que mide el índice. Brasil, Ecuador y Chile suman el 97,4% de la capacidad de GPU. Para un investigador de Paraguay o de Jamaica, entrenar un modelo propio no es una decisión de política: es una factura que no puede pagar solo.

La adopción productiva muestra la misma asimetría. Usa IA el 27,6% de las grandes empresas de la región, el 12,8% de las medianas y el 6,8% de las pequeñas. En los cinco países de comparación, las proporciones son 66%, 41% y 24%. El informe agrega un obstáculo legal. Falta certeza jurídica para la minería de textos y datos (TDM, el uso masivo de textos para entrenar modelos). Eso limita armar corpus con datos que la región ya tiene.

De ahí sale la propuesta central del ILIA 2026: «el partido de la IA se juega en equipo». El texto define la soberanía no como autosuficiencia, sino como la capacidad de decidir y conservar alternativas. Hay un ejemplo en marcha: la segunda versión de Latam-GPT, que Brasil y Chile acordaron entrenar en conjunto, combinando cómputo y equipos técnicos.

El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar, puso el límite: «Una incorporación pasiva no solo puede profundizar dependencias, sino incluso ampliar las brechas y desigualdades existentes». El índice mide esa dependencia, no la resuelve. La región tiene diagnóstico, estrategia nacional en 85% de los países e institución responsable en 75%. Con presupuesto explícito, solo dos: Brasil y Colombia.

Fuentes consultadas: CENIA (20/10/2026) · Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2026, indicelatam.cl (20/10/2026) · La Tercera (20/10/2026) · Emol (20/10/2026).

Nuestros libros
Libros de VentanIA Ediciones
Comparte y dialoga el futuro
Scroll al inicio