El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) publicó el martes 20 de octubre el aviso de una orden. La orden lleva fecha del 24 de julio. Las agencias civiles del Ejecutivo deben dejar de comprar DeepSeek y retirar sus productos de los sistemas informáticos. La prohibición de DeepSeek no se detiene en la empresa china. Alcanza también a los «productos y servicios de terceros desarrollados con implementaciones de DeepSeek». El aviso salió en el Registro Federal, con el número 91 FR 66346. El plazo de 60 días para pedir una excepción venció el 22 de septiembre, 28 días antes de que el aviso se conociera.
La medida es la Exclusion and Removal Order #2026-01, firmada por el secretario Markwayne Mullin. Se dictó al amparo de la Ley de Seguridad de la Cadena de Suministro de Adquisiciones Federales de 2018 (FASCSA). Esa norma permite vetar a un proveedor por el riesgo que introduce en la cadena de suministro, no por lo bien que funcione su producto. La orden llegó tras una recomendación del Consejo de Seguridad de Adquisiciones Federales (FASC). Quedan fuera los sistemas de seguridad nacional, el Departamento de Defensa y la comunidad de inteligencia.
El alcance de la prohibición de DeepSeek, punto por punto
El primer mandato de la prohibición de DeepSeek es de compra: excluir a Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence, a sus filiales y a sus productos de las adquisiciones civiles. La orden precisa que eso incluye las listas de productos aprobados, las listas de equipos de proveedores y los mercados de comercio electrónico. El segundo mandato es de retiro: sacar de los sistemas los productos de DeepSeek y de sus filiales. También los de terceros construidos sobre sus implementaciones. Ambos rigen de inmediato.
Hay una puerta de excepción, y es estrecha. La agencia que no pueda cumplir debe pedirla por escrito dentro de los 60 días siguientes a la emisión. Debe identificar qué parte de la orden quiere esquivar. Además, debe presentar una justificación imperiosa: que la remoción le impida cumplir una función crítica, o consideraciones de interés nacional. También debe proponer mitigaciones alternativas. La solicitud la revisa la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA), que responde por escrito.
Mientras el retiro avanza, la orden pide vigilar. Monitorear el tráfico de entrada y salida, reforzar los registros, aplicar controles contra la exfiltración de datos y detectar actividad anómala. El secretario debe revisar la orden dentro de un año, y luego cada año.
Qué dicen Tech Times y CyberScoop sobre las fechas
Tech Times contó que el aviso se publicó después de que el plazo venciera. Lo plantea como un problema de forma: una agencia que necesitara una excepción no podía enterarse por el Registro Federal. La objeción tiene un límite. CyberScoop informó que la prohibición «lleva meses» en vigor, de modo que las agencias pudieron ser notificadas por CISA. El DHS no lo aclara.
El problema de fondo es más difícil de cerrar. DeepSeek distribuye sus modelos como pesos abiertos: cualquiera descarga los parámetros y los mete en su propio producto. La orden prohíbe lo «desarrollado con» DeepSeek, y ahí caben cuatro caminos. Ejecutar el modelo, destilar sus respuestas para entrenar otro más pequeño, generar datos sintéticos con él o ajustar su arquitectura. Los tres últimos pueden terminar en un producto sin un solo peso de DeepSeek, pero desarrollado con él.
Ningún inventario de software —los SBOM, las listas de componentes de un sistema— registra qué modelo se usó mientras el producto se construía. Solo registra qué modelo corre dentro. Según Tech Times, CISA no había publicado una guía sobre ese punto.
El resultado es una obligación de certificar algo que hoy no se puede verificar. La orden tampoco dice cuántos sistemas ni contratos quedan afectados, ni cuánto costará el reemplazo. DeepSeek no es el único modelo chino de pesos abiertos que preocupa a Washington. La misma acusación de destilación alcanzó a Moonshot, la empresa de Kimi, y a Alibaba, la de Qwen. La revisión anual queda como la única puerta formal. Por ahí se puede plantear un problema de cumplimiento que ya no cabe por la vía de la excepción.
Fuentes consultadas: Registro Federal, Departamento de Seguridad Nacional, 91 FR 66346 (20/10/2026) · CyberScoop (19/10/2026) · Tech Times (20/10/2026) · Reuters (19/10/2026).




