El productor Dr. Dre confirmó que usa IA en la producción musical y aseguró que no la ve como una amenaza. El fundador del sello Aftermath y cofundador de Beats comparó la tecnología con la caja de ritmos y los sintetizadores. La describió como una nueva herramienta para la creatividad.
Según una entrevista publicada por The New York Times, Dre conversó junto a su socio Jimmy Iovine sobre el lugar de la inteligencia artificial en la música. El productor afirmó que las únicas personas que ven la tecnología como una amenaza son las que tienen problemas para crear. Recordó una discusión reciente: quienes se oponen a la IA suenan, dijo, como quienes se opusieron a la caja de ritmos cuando apareció.
Cómo usa la IA en la producción musical
El debate sobre la IA en la producción musical divide a la industria. Discográficas y editoriales han presentado demandas por derechos de autor contra empresas de inteligencia artificial. Plataformas como Apple Music y Spotify avanzan en etiquetar las canciones generadas con estos sistemas. La tensión se reparte entre el uso creativo, el origen de los datos y la remuneración.
Dre, de 61 años, vendió Beats a Apple en 2014 por más de tres mil millones de dólares. Este año ingresó por primera vez a la lista de multimillonarios de Forbes. Su opinión llega en un momento de tensión entre creadores y empresas de inteligencia artificial. Una coalición de la industria pidió el mes pasado un etiquetado para las canciones producidas con IA.
Varias plataformas ya mueven piezas. Spotify marca con la etiqueta «AI Personas» los perfiles de artistas generados por inteligencia artificial. Deezer calcula que la IA representa más de la mitad de la música que recibe, y que la mayor parte es fraude. Bandcamp prohibió la música generada total o sustancialmente por IA. Otros artistas, como Mick Jagger, aceptan la tecnología siempre que no imite su voz.
La postura de Dre y de Iovine
Dre explicó que usa la inteligencia artificial para ver qué haría con algo que acaba de crear, en una etapa temprana del proceso. No detalló qué modelos emplea ni si ya publicó material con asistencia de la tecnología. Su socio Iovine fue más lejos: afirmó que respalda la IA en la creación musical y que no ve ningún inconveniente.
Iovine señaló que Timbaland también usa la tecnología y que hay muchos productores que la emplean sin admitirlo. Para Iovine, habrá música mala, como la hay ahora. Los músicos con talento podrán hacer mejores discos con acceso a estas herramientas.
La distinción que ambos sostienen separa dos usos. Uno es producir canciones desechables en serie. Otro es tratar el software como una parte de un proceso más largo que conduce un productor experimentado. Dre se ubica en el segundo caso. Contó que su última consulta a un chatbot fue cómo ganar músculo y perder grasa al mismo tiempo.
El conflicto legal avanza en paralelo. La editorial Round Hill demandó a Suno y Anthropic por usar cientos de sus canciones sin permiso para entrenar modelos. Los tres grandes sellos también demandaron a Suno. El origen de los datos de entrenamiento es el eje de casi todas las disputas.
El caso de Dre muestra una integración concreta. El productor usa la IA para explorar variantes de lo que ya creó y mantiene la decisión final. La herramienta queda integrada al oficio. La entrevista deja abierta la pregunta de qué pasa con los artistas cuyas grabaciones terminaron en los modelos. Mientras tanto, las plataformas definen sus reglas sobre qué música puede llevar la etiqueta de IA.



