Walmart presentó el 21 de octubre un sistema para que los agentes de inteligencia artificial compren por el cliente. Incluye perfiles de agente, una puerta de entrada y términos de uso. Con los perfiles, las compras de agentes de IA quedan separadas de las del cliente. Cada perfil admite un límite de gasto o la aprobación de cada compra. El acceso puede revocarse en cualquier momento.
Según lo anunciado por Walmart, los agentes no reciben los datos de la tarjeta del cliente ni pueden añadir métodos de pago. El anuncio lo hizo John Furner, presidente y consejero delegado de la cadena, en la cumbre Masters of Scale de San Francisco. La idea es preparar la compra para un mundo donde los agentes se vuelven habituales.
Cómo se controlan las compras de agentes de IA
Las compras de agentes de IA tendrán un perfil dedicado dentro de la cuenta del cliente. Ese perfil se crea la primera vez que un agente compra a través de la puerta de entrada. El cliente elige cómo aprobar: pedir permiso en cada compra o fijar un tope, por ejemplo de 50, 100 o 200 dólares. La empresa lo compara con añadir a alguien como titular autorizado de una tarjeta. El perfil puede eliminarse en cualquier momento. Los perfiles llegan el próximo mes.
Hoy un agente compra a través del navegador, siguiendo pasos pensados para personas. El proceso es lento y el agente suele atascarse. La puerta de entrada ofrece un camino directo y fiable, construido para cómo compran los agentes. La versión inicial es una prueba para empresas y desarrolladores.
La puerta, llamada Walmart Agent Gateway, funciona con un protocolo conocido como MCP. Esa sigla significa Model Context Protocol y fue creada por Anthropic. Permite que un agente aprobado consulte el inventario de Walmart y de Sam’s Club y complete compras. El sistema ayuda a encontrar los productos habituales del cliente sin compartir su historial de compras. Si el cliente suele comprar una marca concreta de pan o de leche, la puerta la localiza sin exponer el resto de ese historial.
Una apuesta contraria a la de Amazon
Los términos fijan qué puede hacer un agente. El cliente manda en todo momento. Los agentes deben limitarse a lo que el comprador pidió. Solo acceden a la información necesaria para la tarea. Quien no cumpla queda bloqueado del sitio.
La condición de devolución actúa como red de seguridad. Si un agente compra algo que el cliente no quería, el proceso normal de devoluciones se aplica igual. El cliente no queda atrapado con un producto que no pidió. La cadena puede además pedir aprobaciones extra, incluso dentro del límite de gasto fijado.
La apuesta contrasta con la de Amazon, que bloquea a los agentes de inteligencia artificial en su sitio. Otras páginas de viajes y reservas también les cerraron la puerta. Walmart ya integraba asistentes como ChatGPT, Gemini y Meta Muse, el asistente de Meta. La cadena asegura que un agente ve los mismos precios que una persona. No hace falta pagar la membresía Walmart+.
El protocolo MCP conecta agentes con datos externos. Con él, un agente puede buscar en el inventario y cerrar la compra sin que una persona intervenga en cada paso. Para Walmart, la puerta de entrada es una forma de recibir tráfico de agentes en lugar de bloquearlo.
El movimiento sitúa a Walmart en la economía agéntica, donde un asistente hace la compra que antes hacía una persona. La condición de devolución reduce el riesgo de quien se anima a probar el sistema. La cadena deja la decisión en manos del cliente: comprar con un agente no será obligatorio.
Otras fuentes consultadas: Reuters, 21/10/2026 · TechCrunch, 21/10/2026 · Business Insider, 21/10/2026.




