Un equipo logró leer papiros quemados sin desenrollarlos. Fabricó su propio rollo, lo escribió con tinta con plomo, lo carbonizó en un horno y recuperó el texto con tomografía de rayos X.
El estudio apareció el 16 de septiembre en PLOS ONE y lo firman Douglas Seiler, inventor jubilado afiliado a Berkeley SETI, físicos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos, un químico de Berkeley y un clasicista. La prueba no usó rollos originales: usó un modelo construido a mano. Seiler compró papiro y cañas en Egipto y tinta de hollín en Japón, y pagó a estudiantes de secundaria para que escribieran líneas de Star Wars, de la Biblia y de la serie The Outer Limits.
La vía para leer papiros sin desenrollarlos se apoya en dos piezas: una tinta que deja rastro en la imagen y un programa que estira el rollo en la pantalla, vuelta por vuelta.
Un papiro hecho en casa para probar la idea
Al hollín del papiro modelo le agregaron nitrato de plomo hasta llegar a 50 gramos de plomo por litro de tinta. La cifra replica la concentración medida en fragmentos auténticos de Herculano: 84 microgramos de plomo por centímetro cuadrado en la muestra mayor y 16 en la menor. Después sellaron el rollo en un recipiente de acero y lo cocieron en un horno de alta temperatura, con poco o nada de oxígeno, hasta convertirlo en carbón frágil.
En el sistema de tomografía de neutrones y rayos X del NIST, el rollo giró 360 grados y entregó 1.001 imágenes. Un código en Python reconstruyó el volumen y un programa propio siguió la espiral con curvas y leyó la tinta sobre la superficie. Ese programa nació de un software que se usó antes para desenrollar las bobinas de película delgada dentro de baterías de litio. El plomo absorbe hasta 25 veces más rayos X que el papiro carbonizado, de modo que la letra se separa del fondo.
Ese montaje no buscaba el rollo: buscaba el banco de pruebas. Como el texto lo escribió el propio equipo y lo conoce entero, el papiro modelo entrega datos con la respuesta conocida, el material que hace falta para entrenar y evaluar los programas que buscan tinta en un escaneo. La tinta con plomo da el caso fácil; el mismo papiro escrito solo con hollín da el caso difícil con el que se compara. El objetivo último está del otro lado: que la letra de los rollos auténticos se pueda detectar con más certeza.
El equipo verificó además un paso práctico: un escáner de fluorescencia de rayos X de mano, del tipo que se usa para medir pintura con plomo, detecta la tinta con plomo en un rollo ya quemado. La biblioteca puede filtrar así qué rollos conviene escanear primero.
Leer papiros sin desenrollarlos: la carrera por una biblioteca perdida
En el año 79 la erupción del Vesubio sepultó Herculano y carbonizó más de un millar de rollos en la Villa de los Papiros. Es la única biblioteca completa que sobrevive de la Antigüedad: casi todo lo que se recuperó de sus rollos no pasó por la copia medieval y es texto nuevo para los filólogos. Unos 1.800 rollos y fragmentos se conservan hoy en Italia, Francia e Inglaterra. Los intentos de abrirlos a mano desde 1752 destruyeron cientos y las autoridades italianas los detuvieron.
Desde entonces la lectura pasó a las máquinas. El obstáculo es físico: la tinta de carbón y el papiro carbonizado absorben los rayos X casi igual, y la señal es débil. La competencia global Vesuvius Challenge, dirigida por Brent Seales y Seth Parker, entrenó modelos para desenrollar los rollos de forma virtual; hasta hoy se leyeron unas pocas piezas y ninguna se había examinado en busca de plomo.
El trabajo del equipo agrega un criterio de selección a esa carrera. La decisión sobre cuál se lee primero sigue siendo humana, y el texto que aparezca seguirá necesitando un lector. Queda abierta una pregunta que el estudio no cierra: de dónde vino el plomo en las tintas antiguas. Para el método da igual; cualquiera sea la causa, el plomo sirve como marcador. Thomas Coward, clasicista de la Universidad de Nottingham que no participó del estudio, lo dijo a Nature: superar los problemas de detección de tinta ayudaría a revelar el contenido de los papiros y aceleraría el desenrollado virtual. Falta la prueba sobre los rollos auténticos de la biblioteca, y ese es el siguiente paso.
Otras fuentes consultadas: Nature (22 de septiembre de 2026); UC Berkeley News (16 de septiembre de 2026); Ars Technica (16 de septiembre de 2026); Gizmodo (18 de septiembre de 2026).




