El Pentágono deja de usar Anthropic. Un funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos lo confirmó a la BBC este lunes. El corte llega meses después de que el Pentágono designara a la empresa como un riesgo para la seguridad nacional. Nadie había reportado antes el retiro completo.
De acuerdo con lo publicado por BBC News, la dependencia siguió usando Claude, el modelo de Anthropic, hasta la semana pasada. Varias fuentes dijeron que sirvió para investigación, análisis y recolección de inteligencia. El ejército también lo habría usado en operaciones militares contra Irán. Anthropic declinó comentar el anuncio.
Por qué el Pentágono deja de usar Anthropic ahora
El plazo ya había vencido. Hegseth fijó el retiro para fines de agosto. No está claro por qué la salida se concretó recién ahora. El propio sistema complicaba el corte: Claude estaba muy integrado en Maven, la plataforma con la que el Pentágono organiza inteligencia y otros datos. Maven la opera Palantir.
«No son simplemente enchufar y usar», dijo Lauren Kahn, analista del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente de Georgetown. «Una vez integrados, puede ser doloroso quitarlos». Kahn fue funcionaria del Departamento de Defensa. Su lectura explica la demora: un modelo embebido en el trabajo diario no desaparece de un día para otro.
Analistas y funcionarios usaban Maven para ordenar imágenes satelitales y metraje de drones. Esos datos alimentaban a Claude y a otros modelos de lenguaje. Así identificaban posibles objetivos militares. También armaban informes breves que subían por la cadena de mando. Maven sirve además a algunos aliados de Estados Unidos para compartir inteligencia.
Qué queda del pulso por los límites de la IA
El origen es un desacuerdo sobre los límites. A comienzos de año, el Pentágono pidió a Anthropic quitar las barreras de seguridad de Claude. Buscaba acceso sin restricciones a sus herramientas de IA. La empresa se negó. Citó preocupaciones por la vigilancia masiva y por las armas autónomas.
La designación fue la primera de su tipo contra una empresa estadounidense. También la antecedió un pedido público de Trump para que las agencias federales dejaran de usar Anthropic. La empresa sostiene que la medida busca castigarla por sus reparos, no por un riesgo real. El litigio sigue abierto y una corte de apelaciones avaló la medida en septiembre.
El gobierno y el ejército usaban Anthropic desde 2024. Fue la primera empresa avanzada de IA con herramientas en agencias que hacen trabajo clasificado. Tras la negativa, Hegseth la designó «riesgo para la cadena de suministro de seguridad nacional». Es una figura legal que suele reservarse para compañías de países que amenazan a Estados Unidos. Anthropic calificó la medida de «sin precedentes e ilegal» y demandó al gobierno.
Mientras el litigio avanza en los tribunales, el Pentágono firmó contratos con otras tecnológicas: Google, xAI y OpenAI. Dos personas familiarizadas con el uso de IA en la dependencia dijeron que algunos departamentos militares adoptaron más las herramientas de OpenAI.
El acercamiento con la Casa Blanca sigue su propio camino. Trump se reunió dos veces con el director de Anthropic, Dario Amodei, la semana pasada. Tras uno de los encuentros, Amodei dijo que mantiene sus dudas sobre los riesgos de la IA. «Cómo los abordamos sigue en discusión», declaró, «pero si trabajamos con el presidente, podemos ganar de forma segura».
El episodio deja una lección sobre la dependencia. Reemplazar un modelo útil en el corazón de un sistema de defensa cuesta caro. La salida llegó tarde y casi sin ruido. El caso marca otro límite. Quién define hasta dónde llega una IA en tareas militares sigue siendo un pulso abierto entre empresas y gobiernos.
Fuentes consultadas: BBC News (05/10/2026); Reuters (05/03/2026); The Times of India (05/10/2026); AI Weekly (06/10/2026).




