Butterfly Effect, la empresa matriz del asistente Manus, anunció el jueves 8 de octubre una ronda de financiamiento. La operación superó los US$500 millones. El fondo Boyu Capital y el inversionista de riesgo IDG Capital lideraron la ronda. También participaron accionistas existentes: Tencent, HSG y ZhenFund. Es la primera ronda de financiamiento desde su separación de Meta. Manus desarrolla agentes de propósito general que ejecutan tareas de investigación y automatización con poca intervención humana. Estos sistemas prometen ejecutar tareas completas y no solo responder preguntas, y su demanda crece entre empresas.
De acuerdo con lo informado por CNBC, la empresa no reveló su valoración posterior a la ronda. Tampoco precisó el destino de los fondos. Versiones de prensa situaron la valorización cerca de US$4.000 millones. Esa cifra duplicaría el valor que tenía en la operación frustrada con Meta. El anuncio sugiere que los inversionistas no se dejaron intimidar por el veto del regulador chino.
Por qué los agentes de IA siguen atrayendo capital
Analistas citados en la cobertura ven en la ronda una señal de que el tropiezo con Meta quedó acotado. Dan Wang, director para China de Eurasia Group, sostuvo que el levantamiento de capital muestra confianza. A su juicio, los inversionistas están dispuestos a respaldar a Manus como compañía independiente. El apetito por los agentes de IA seguiría firme. La ronda cerró poco más de un mes después de que la empresa retomara su operación independiente. La valorización reportada la situaría como la empresa de agentes más valiosa de China.
Ese interés se mantuvo pese a dos presiones de fondo. Los modelos base mejoran rápido y la competencia por precio se intensifica. El precio de los modelos bajó y la ejecución de tareas se volvió el terreno de disputa. Para Han Lin, director para China de The Asia Group, la tarea inmediata de Manus es otra. La empresa debe demostrar escala, rentabilidad y alineación con las exigencias regulatorias de Beijing. El interés se sostiene mientras los modelos base absorben funciones de agente.
Una compra frustrada y un regreso a la independencia
Meta anunció la adquisición de Manus en diciembre de 2025. La operación se valoró en unos US$2.000 millones. La startup había nacido en China a comienzos de 2025. Trasladó a su personal a Singapur después de recibir respaldo de la firma Benchmark. Cuando Meta ya integraba al equipo y la tecnología, el regulador chino intervino. La compañía había sido vista como un modelo para las startups chinas con ambición global.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma comunicó que «prohíbe la inversión extranjera en el proyecto Manus». El acuerdo se deshizo y el equipo fundador recompró la compañía. La separación incluyó la eliminación de algunos datos de usuarios. Manus retomó su operación independiente el 1 de septiembre de 2026. Desde entonces presentó Manus 2.0, construido sobre su propio sistema de ejecución Cascade. También lanzó Cue, una aplicación de agente personal con correo, teléfono y billetera propios.
La compañía arma ahora un equipo de producto para el mercado chino. Dice que colabora con proveedores de modelos y socios del ecosistema local, sin fecha de lanzamiento. El nuevo capital también le da margen para financiar ese desembarco. Analistas de la cobertura apuntan a un posible listado en bolsa. Antes deberá probar que el negocio se sostiene por sí solo. El caso de Manus quedó como advertencia para las startups chinas. Quedan atrapadas entre los reguladores de Beijing y de Washington. La señal para el ecosistema es que el capital sigue dispuesto a apostar por el sector.
Otras fuentes consultadas: Nikkei Asia (08/10/2026); TechNode (08/10/2026); Economic Times (08/10/2026); Bloomberg (17/09/2026).




