Kroger anunció el recorte de puestos corporativos de 3.000 empleos a lo largo de tres años. La empresa acelera en paralelo el uso de inteligencia artificial para agilizar sus operaciones. El ajuste toca funciones de oficina, no de tienda, y lo comunicó el director ejecutivo, Greg Foran, en un memorando a la plantilla.
De acuerdo a lo publicado por AP News, Foran escribió que la tecnología está cambiando lo que es posible. «La forma de trabajar cambia en cada industria; tenemos que adaptarnos y aprovechar la tecnología», sostuvo.
El recorte de puestos corporativos equivale a cerca del 37 % de la plantilla de oficina de la cadena. Kroger ya había eliminado unos 1.000 puestos de este tipo en junio de 2025.
Foran llegó a la dirección ejecutiva en febrero, tras dirigir la división estadounidense de Walmart. Asumió once meses después de la salida abrupta de su antecesor, Rodney McMullen.
El recorte de puestos corporativos se apoya en su estrategia de IA
En septiembre, la cadena presentó su estrategia de inteligencia artificial. Dijo que busca mejorar la experiencia del cliente, facilitar el trabajo a los empleados y producir mejores resultados de negocio.
La empresa amplía el uso de modelos propios y de terceros para ordenar flujos de trabajo y tomar decisiones. También extiende herramientas y formación en inteligencia artificial a más de 400.000 empleados de sus operaciones.
La estrategia incluye un asistente de compras con inteligencia artificial. Ese asistente cruza datos de clientes para personalizar ofertas y agilizar el abastecimiento de las tiendas.
El director digital de Kroger, Yael Cosset, sostuvo que las últimas inversiones conectan señales de negocio y operativas. Con eso, la cadena decide y actúa más rápido.
El memorando pide además mirar de cerca dónde conviene hacer cada tarea. La frase anticipa una revisión de qué funciones quedan, cuáles se reordenan y cuáles pasan a los sistemas de inteligencia artificial.
Foran llegó con fama de ejecutivo volcado a la tecnología. En Walmart impulsó la compra en línea con retiro en tienda y aceleró las capacidades digitales de la cadena.
La presión de los rivales y lo que viene
Kroger es la mayor cadena de supermercados independiente de Estados Unidos. Emplea a unas 409.000 personas y opera más de 2.700 tiendas bajo marcas como Ralphs, King Soopers y Fred Meyer. El recorte alcanza solo a la plantilla de oficina.
Compite con Walmart, Aldi, Lidl y Amazon, que aprietan los precios del sector. Walmart se volvió un rival más duro porque muchos clientes recogen su compra junto a otros productos generales.
En septiembre, la cadena también recortó su meta de ventas comparables. Los clientes gastan menos ante la presión de los precios de la gasolina.
En el memorando, Foran vinculó el ajuste con la necesidad de bajar precios e invertir en el personal de tienda. Los detalles sobre qué funciones desaparecen se conocerán en los próximos meses.
Los reguladores bloquearon en 2024 el intento de fusión de Kroger con Albertsons, su gran rival. La Comisión Federal de Comercio y dos estados pidieron frenarla. El 20 de octubre, la compañía hará una actualización para inversores.
Tras el fracaso de la fusión, Albertsons reclamó una indemnización de 600 millones de dólares. Kroger negó la validez de ese cobro y el litigio siguió su curso.
El movimiento se suma a una tendencia mayor. Varias empresas recortan estructuras corporativas y desvían recursos hacia la inteligencia artificial. Esa presión alimenta el debate sobre la reconfiguración del empleo de oficina.
El sector minorista de Estados Unidos observa el caso con atención. Kroger es una de las mayores empleadoras privadas del país. Su decisión anticipa cómo la inteligencia artificial reordena el trabajo de oficina.
Otras fuentes consultadas: Reuters, 12/10 · Fox Business, 13/10 · Fast Company, 13/10.




