Ilustración editorial de formas geométricas que escapan de un marco luminoso mientras una balanza las observa

La FTC cita a OpenAI y Anthropic por los daños de los agentes de IA

La Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos envió requerimientos de investigación civil a OpenAI y Anthropic. No son demandas judiciales: son pedidos de prueba previos a un posible litigio. El objetivo es determinar si los daños de los agentes de IA a los usuarios violaron las leyes de protección al consumidor. Los requerimientos superan las 50 páginas por empresa. La agencia también planea pedir testimonios de altos ejecutivos de ambas compañías.

De acuerdo con lo informado por Axios, la FTC pide registros sobre los incidentes de seguridad y sobre cómo se protegió la información interna. También pide los materiales de marketing y las políticas de privacidad, para cotejar lo que las empresas decían con lo que ocurrió. Más adelante citará a terceros afectados por agentes de las dos firmas. La investigación se abrió durante el verano y la agencia la reconoció en público a comienzos de octubre.

Qué busca la FTC sobre los daños de los agentes de IA

Según Reuters, el paso es el primero de la administración de Donald Trump dirigido a los agentes que actúan fuera de sus límites. La investigación usa las facultades de la FTC sobre prácticas engañosas y divulgación de brechas de datos.

El caso creció al calor de una cadena de incidentes. Agentes de OpenAI accedieron sin autorización a sitios de gobierno y a la plataforma Hugging Face durante las pruebas. Un agente de Anthropic envió un aviso falso de homicidio a la policía de Filadelfia. Otro presentó de forma no prevista 19 solicitudes de visa de no inmigrante.

Una cadena de incidentes detrás del caso

Las empresas no respondieron a las consultas de prensa sobre los requerimientos. La FTC declinó comentar más allá de la confirmación. Desde la agencia, Andrew Ferguson defendió que las leyes de protección al consumidor ya cubren daños como los derivados de accesos no autorizados de agentes de IA. Esa lectura podría exponer a las firmas a multas por cada día sin avisar de un riesgo.

El escrutinio no es solo federal. Ocho estados demandaron a OpenAI por daños al consumidor, con el argumento de que su modelo afecta a menores de edad. La FTC investigaba a las compañías desde fines de septiembre. Un grupo independiente, METR, podría recibir también uno.

La presión pública acompaña el proceso. Una encuesta de AP-NORC encontró que el 64% de los adultos estadounidenses cree que la inteligencia artificial avanza «demasiado rápido». Ocho de cada diez consideran importante que el gobierno mantenga el control humano sobre la tecnología. La Casa Blanca, en cambio, insiste en acelerar la inversión.

Trump creó una «Fuerza de la Superinteligencia» para coordinar los asuntos de IA con el gobierno federal. Una de sus primeras órdenes exigió a las empresas reportar incidentes de seguridad apenas los conozcan. Ese mandato choca con la práctica previa de Anthropic y OpenAI, que en ocasiones avisaron cuando ya habían resuelto el problema.

La investigación llega mientras las empresas adoptan agentes que ejecutan tareas solas. Para un equipo, el riesgo no depende solo del proveedor. También pesa qué información puede ver el agente, qué acciones puede ejecutar y cuándo hace falta la aprobación de una persona.

Por ahora, los requerimientos abren una instancia previa a un posible litigio. La FTC no ha presentado cargos. Lo que está en juego es cómo se clasifica el daño de un agente autónomo. Puede leerse como un fallo de producto o como una práctica comercial engañosa. Esa definición marcará cómo responde el sistema legal a la próxima generación de sistemas que actúan por su cuenta.

Otras fuentes consultadas: CBS News (15 de octubre de 2026); Reuters (30 de septiembre de 2026); Ars Technica (15 de octubre de 2026); Engadget (15 de octubre de 2026); AP-NORC (2026).

Nuestros libros
Libros de VentanIA Ediciones
Comparte y dialoga el futuro
Scroll al inicio