El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó el miércoles un paquete de leyes laborales. Una orden ejecutiva acompaña las normas para proteger a los trabajadores frente a la inteligencia artificial. Las medidas prohíben que un sistema de IA decida por sí solo un despido. También exigen avisar cuando un recorte masivo tiene origen en la automatización. Y cierran el paso a la vigilancia con IA en los baños. Se trata de la primera protección laboral frente a la IA de este alcance en Estados Unidos.
De acuerdo con lo informado por la Oficina del Gobernador, el paquete reúne trece proyectos de ley y una orden ejecutiva. La orden establece que el estado seguirá llamando «inteligencia artificial» a esta tecnología. Responde así a la instrucción del presidente Donald Trump de usar «superinteligencia» en el ámbito federal. Newsom firmó las normas el último día del plazo legislativo. Ese mismo día, la Casa Blanca celebraba un acuerdo voluntario de autorregulación con empresas de IA.
Qué exige la protección laboral frente a la IA
El paquete cubre varios frentes. La protección laboral frente a la IA abarca tres áreas del empleo. Incluye la decisión de despido, el aviso en los recortes masivos y la vigilancia interna. La ley SB 947 impide que un empleador base una sanción o un despido en un sistema automatizado sin revisión de una persona. La SB 951 obliga a notificar por escrito cuando un despido masivo o un traslado responde a la IA. Las AB 1331 y AB 1883 prohíben las herramientas de vigilancia que infieran el estado emocional o recojan datos neuronales. La multa llega a 500 dólares por cada infracción.
Otras normas reservan el criterio humano en sectores sensibles. La AB 1979 y la SB 503 resguardan que el juicio de médicos y personal de salud prevalezca cuando la IA participa en la atención. Piden además a los desarrolladores reducir sesgos previsibles. La SB 574 impide que abogados entreguen por completo a la IA tareas centrales, como redactar escritos o emitir juicio legal. La AB 2713 y la SB 1000 refuerzan la transparencia. Prohíben borrar la marca de agua de un contenido generado y amplían la ley estatal que ayuda a identificar material creado con IA. La AB 2392 exige formación sobre IA en la educación superior pública.
California acumula cinco años de normas sobre IA. En 2025 aprobó la SB 53, la primera ley de seguridad para modelos de frontera. Este año sumó la SB 813 y la AB 1405. Esas normas crean un registro de auditores y un marco para verificar sistemas mediante terceros independientes. En mayo, una orden ejecutiva abordó el impacto laboral de la automatización. Las medidas nuevas se apoyan en ese camino y lo amplían hacia el puesto de trabajo.
El contraste con la Casa Blanca
«Trabajadores de todo California pidieron que el estado lidere la regulación de la IA en los lugares de trabajo. Hoy eso empieza a ocurrir», dijo Lorena Gonzalez, presidenta de la Federación de Sindicatos de California, AFL-CIO. El paquete reserva decisiones de peso a las personas. Define quién sigue en su empleo, quién recibe atención médica y qué argumenta un abogado. El contraste con el enfoque federal es directo. Trump impulsa el término «superinteligencia» y apuesta por compromisos voluntarios de las empresas. California responde con obligaciones exigibles.
Delegar tareas mecánicas en un sistema de IA forma parte del cambio. Estas normas buscan que esa delegación no avance sin que alguien conserve el criterio sobre el fondo. El caso de California propone un reparto explícito: el sistema de IA prepara el terreno y la persona decide. Esa división sostiene la confianza en la atención médica, en el empleo y en la justicia.
Otras fuentes consultadas: The Guardian (30/09) · ABC News (30/09) · Engadget (01/10) · Politico (01/10).




