Sam Altman, CEO de OpenAI, reconoció que el despliegue de GPT-5 dejó al descubierto un aspecto clave: el valor emocional de GPT-4o para miles de usuarios. A pesar de que el nuevo modelo ofrece mejoras técnicas en la mayoría de los apartados, la comunidad ha manifestado que ciertas cualidades del anterior siguen siendo irremplazables.
Un ejemplo sencillo: a algunos usuarios les gustan mucho los emojis, y otros no quieren ver ni uno. Algunos prefieren lógica fría y otros buscan calidez y otro tipo de inteligencia emocional- manifestó Altman
El valor emocional de GPT-4o y la reacción de los usuarios
La sustitución de GPT-4o por GPT-5 generó un debate inmediato. En redes sociales y foros, muchos describieron al primero como un modelo “más cálido” y con un estilo más afín a su forma de interactuar. Altman admitió que subestimaron cuánto influían estos matices en la experiencia. No se trata solo de rendimiento en pruebas: para muchos, GPT-4o había desarrollado una voz reconocible, con la que establecieron un vínculo que iba más allá de lo funcional.
En distintos casos, ese vínculo se asemejaba al que se tiene con un terapeuta, un compañero de trabajo, un amigo cercano o incluso una pareja. La constancia en el tono, la memoria de conversaciones y la sensación de ser escuchados crearon, para algunos usuarios, un espacio seguro y confiable dentro de la interacción diaria. Por eso, su ausencia no se percibió como un simple cambio de software, sino como la pérdida de una presencia significativa en sus rutinas.
Personalización y cambios para un GPT-5 más cercano
Altman subrayó que esta situación refuerza la necesidad de ofrecer opciones de personalización. “No existe un único modelo que funcione para todos”, señaló. Entre los ejemplos, mencionó que algunos usuarios disfrutan del uso de emojis, mientras que otros los rechazan por completo; unos prefieren respuestas con lógica estricta y otros buscan calidez y un tipo distinto de inteligencia emocional.
En el corto plazo, OpenAI completará el despliegue de GPT-5 y aplicará cambios para “hacerlo más cálido”. La personalización avanzada por usuario llegará después, como parte de una inversión más amplia en investigación sobre steerability. La meta es ofrecer un rango de ajustes que permita adaptar el tono y estilo del modelo a las preferencias individuales, sin perder coherencia ni comprometer un uso saludable.
El equipo técnico, mientras tanto, enfrenta un reto adicional: un serio problema de capacidad previsto para la próxima semana. Según Altman, trabajan para optimizar sistemas y aumentar recursos, aunque advierte que habrá que tomar decisiones que no agradarán a todos. La transparencia, asegura, será parte central del proceso.



