El conflicto por el uso de contenidos por IA sumó un nuevo episodio esta semana. La BBC confirmó que envió una carta legal a Perplexity AI, una startup con sede en San Francisco, acusándola de haber entrenado su modelo de inteligencia artificial utilizando material del medio británico sin autorización.
La BBC afirma haber reunido pruebas de que el sistema de Perplexity fue alimentado con contenido propio. Se trataría del primer movimiento formal del organismo público para proteger sus datos frente a desarrollos tecnológicos que hacen uso intensivo de scraping, es decir, extracción masiva de información de sitios web.
Perplexity responde con dureza ante acusaciones
Desde la compañía estadounidense, su CEO Aravind Srinivas calificó los reclamos de la BBC como “manipulativos y oportunistas”. Aunque no se detallaron las pruebas ni se confirmaron acciones judiciales concretas, la carta enviada representa una señal clara del creciente malestar entre los medios tradicionales frente al uso de sus materiales en entrenamientos de modelos de IA generativa.
El debate por el uso de contenidos por IA se ha intensificado en los últimos meses, especialmente tras denuncias similares de parte de otras organizaciones como The New York Times, que mantiene una demanda activa contra OpenAI y Microsoft.
Legalidad, licencias y tensiones en aumento
En el corazón del conflicto está la ausencia de marcos legales internacionales claros sobre qué datos pueden usarse para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Las empresas tecnológicas alegan que usan información pública disponible en internet, mientras que los medios sostienen que eso no implica consentimiento para usos comerciales en contextos no periodísticos.
La BBC, como medio financiado en parte con fondos públicos, busca además resguardar el valor informativo y ético de su trabajo. La falta de transparencia en el funcionamiento de los modelos como el de Perplexity impide conocer a fondo qué datos fueron utilizados y cómo.
El telón de fondo: una disputa global en desarrollo
Este nuevo choque refuerza la necesidad de políticas claras sobre el uso de datos en la era de la inteligencia artificial. Startups como Perplexity crecen aceleradamente en base a la reutilización masiva de información digital. Y diferentes medios de comunicación de todo el mundo comienzan a reclamar con más fuerza.
Lo que está en juego no es solo la propiedad del contenido, sino también la viabilidad económica de la producción periodística. Si las grandes plataformas de IA replican noticias, reportajes o investigaciones sin otorgar crédito ni retorno financiero, la sustentabilidad del periodismo entra en riesgo.



