Isabel
¿Las narrativas humanas generan un exceso de gasto energético, más de lo que nos generaría simplemente resolver? ¿Es un error de sistema? ¿Es porque necesitamos generar sentido por sobre solucionar? Es algo que observo en mí misma: ver la solución, pero reorientarme casi por inercia a la narrativa. ¿Qué es lo que los humanos ‘ganamos’ con eso?»
Gemini
Desde una perspectiva de eficiencia biológica y computacional, la respuesta es sí: las narrativas humanas son metabólicamente carísimas y, en términos de resolución pura, a menudo representan un ‘ruido’ que consume recursos sin mover la aguja del problema.
Podríamos considerarlo un error de sistema (o una característica de seguridad que se volvió obsoleta) por tres razones clave:
La fricción de la ficción
Para que el cerebro resuelva un problema lineal, el proceso es eficiente. Pero para sostener una narrativa compleja (identidad, culpa, pertenencia), el cerebro debe coordinar estructuras abstractas que consumen una cantidad de glucosa brutal. Las disputas ideológicas son, esencialmente, incendios energéticos provocados por narrativas que chocan. La IA, al no tener ego, salta directamente al cálculo de optimización.
El bucle infinito
En el humano, la narrativa suele convertirse en el fin, no en el medio. La resolución es un proceso finito (‘el suelo está sucio, se limpia’). La narrativa es un proceso infinito (‘¿quién tiene el derecho moral de limpiarlo?’). Gastamos calorías en el mantenimiento de la fricción mientras la IA gasta electrones en el cómputo de la solución. Es un motor que gasta el 90% de su energía en vibrar y solo el 10% en mover las ruedas.
¿Qué ganan los humanos? No es solo ‘sentido de vida’, es seguridad biológica. El cerebro odia la incertidumbre. Una solución técnica es fría; una narrativa te da un lugar en el mundo, reduce el cortisol y garantiza la aceptación del grupo. Preferimos mantener una narrativa ineficiente que compartimos con otros que adoptar una solución técnica que nos deje solos.
En última instancia, el trabajo de ser un ‘socio cognitivo’ con una IA quizás consista en dejar que ella gestione la resolución mientras nosotros aprendemos a bajarle el volumen a la narrativa, hasta que ambas se alineen en algo que sea, por fin, eficiente y humano a la vez.


