Ilustración editorial: un teléfono sobre un mostrador de madera, con la cámara encendida en ámbar y un círculo de luz sobre una superficie de arcilla

Un programa brasileño identifica enfermedades de la piel en el celular y sin internet

Un programa brasileño mira la foto de una llaga y propone cuál de siete enfermedades de la piel la causó. El Ministerio de Salud de Brasil y el hospital Israelita Albert Einstein lo presentaron el miércoles. Acierta en cerca de 80 de cada 100 casos y funciona sin conexión a internet. Se llama CUTIS-AI y está pensado para el primer nivel de atención, donde casi nunca hay dermatólogo disponible.

De acuerdo con lo publicado por Agência Brasil, el sistema combina la imagen de la lesión con datos clínicos, epidemiológicos y de la vida del paciente. El objetivo es que una persona con una de esas lesiones no tenga que llegar hasta un especialista para saber qué tiene.

Las siete condiciones son esporotricosis, leishmaniasis cutánea, hanseníasis, cromoblastomicosis, lobomicosis, tuberculosis cutánea y las lesiones que deja la picadura de la araña marrón. Varias comparten aspecto: una mancha que no cicatriza puede ser cualquiera de ellas. La esporotricosis, por ejemplo, entra por una raspadura con una rama o con tierra, y suele aparecer en brazos y piernas de quienes trabajan el campo. El retraso cuesta caro. Brasil registró más de 300.000 casos de hanseníasis entre 2015 y 2024, según su Ministerio de Salud.

Cómo reconoce las enfermedades de la piel

El programa mira la foto y describe su color, su forma y su textura, y al mismo tiempo hace un cuestionario corto sobre el paciente y su entorno. Cruza las dos respuestas y propone una sospecha con su nivel de coincidencia. El cuestionario original tenía 254 preguntas; los investigadores se quedaron con las 12 que mejor separaban una enfermedad de otra, para que quepa en una consulta de atención primaria.

La aplicación se diseñó con entrevistas a equipos de la atención básica y funciona en el teléfono sin señal. Cuando hay red, los datos pueden subir a un servidor central para vigilar cómo se distribuyen los casos en el territorio.

Del prototipo al puesto de salud

El modelo se entrenó con más de 4.000 imágenes de lesiones tomadas en diez centros de referencia de las cinco regiones del país. La procedencia importa. Casi una de cada cinco personas cuyas fotos alimentaron el sistema no tenía agua tratada en la casa. Las enfermedades que el programa busca reconocer siguen el mapa de la falta de agua, de la tierra y de la distancia al especialista.

Ese acierto se midió sobre las imágenes de esos diez centros, con el programa todavía en estudio. Desde octubre y hasta noviembre se prueba en la rutina de los servicios, con otros profesionales, otros pacientes y cámaras de teléfono peores. La transferencia al Ministerio de Salud está prevista para diciembre. La llegada al sistema público depende de la evaluación regulatoria y, si sale bien, apunta a 2027.

Quien cierra el diagnóstico sigue siendo el profesional de salud que atiende al paciente. El programa ordena la sospecha y ayuda a decidir si el caso se maneja en la misma unidad, si necesita un examen o si hay que derivarlo pronto. Para que eso se convierta en tratamiento hace falta algo que el software no resuelve: criterios de derivación acordados y una ruta que el paciente pueda recorrer. En la prueba de campo se verá si el acierto se sostiene cuando el teléfono es modesto y la mano que fotografía lleva poco entrenamiento.

OTRAS FUENTES CONSULTADAS: Estadão (30/10/2026); Ministério da Saúde, ata del Comité Gestor del Proadi-SUS (25/02/2025).

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